Lasciate ogne speranza, voi ch'intrate...

"Cuento a cién, cuento a veinte.
Perdí la cuenta de como se siente.
Es tranquilo, hace frio.
No siento bien el sentimiento mío.
Convierte en tierra algo que era
Vida latente, pero ahora es cualquiera.
Es imutable, filo de un sable
Que quema bien pero es impalpable.
Dona presencia y brota la esencia
de tranquilidad y complacencia.
Brinda la hoguera la cual cualquiera
tanto añora donde estuviera.
Un olor a lo que era madera
súbitamente ella se entera.
Es humo amargo de alcance largo
el cual te envuelve como su encargo.
No hay salida, no hay huida.
Sus lenguas te darán una barrida.
Me dejo consumir por el crujir
De carbones al rojo vivir.
Me aviento al fuego, al bello juego
Y acepto ser parte de aquello.
Es tan vivaz, es tan audaz -
Quisiera yo ser tan capaz.
Envuelto en llamas, feroces ramas
Amables bailes de bellas damas.
Cuento a cién, cuento a veinte
Perdí la cuenta de como se siente.
Es tranquilo, hace frio
No siento bien el sentimiento mio.
Me heché un clavado muy depravado
Pero muy noble, no fue malvado.
Quise sentir el porvenir,
el calorcito del buen vivir.
Le di la bendecida bienvenida
Al dulce-amargo fuego de la vida."
- Cagnazzo
